EL VIDEO CLUB
Autor: Lesstat
No era muy aficionado a ver películas de vídeo, pero ese fin de semana me
decidí a deleitarme con algunas buenas producciones en mi pequeña pantalla, pues
como ya habían anunciado todos los medios, este seria uno de tantos sábados
lluviosos y lúgubres que hacen que la calidez del hogar sea el refugio perfecto
para nuestras actividades.
Después de escoger varias cintas de temas diversos, que contemplaran mis muchos
estados de animo, fui incapaz de salir del local sin antes pasar por la sección
de películas eróticas. No es que nunca hubiera visionado este tipo de películas,
solo que no era algo que me llamara la atención, como decía un buen amigo, vista
una, vistas todas…
Así, fui acercándome a la arrinconada pero bien nutrida sección de filmes
eróticos y pornográficos en busca de un titulo o unas imágenes que me llamaran
la atención. Absorto en mi búsqueda no oí los pasos que sigilosamente se
acercaron a mis espaldas para detenerse justo detrás de ellas, solo esa voz
femenina hablándome hizo que me diera cuenta de que no estaba solo.
Sus primeras palabras con aquella seductora voz, hicieron que me sintiera
incomodo al tener que conversar sobre lo que en esos momentos esta mirando, mi
rubor se hacia notar en mis mejillas que aun sin darse la vuelta para saber
quien era esa mujer, estaban ya completamente alteradas.
Esta no esta nada mal, tiene hasta un cierto guión que la hace distinta a las
demás, mas entretenida, fue su primer comentario que acompañado de un movimiento
de su mano acercaba hacia mí la película que me indicaba. Intente reaccionar con
toda la naturalidad de que era capaz en aquel momento, y me di la vuelta con una
sonrisa, para comentar la carátula y el titulo con mi interlocutora.
Es una de mis preferidas me dijo con una sonrisa picarona que aun yo no
detectaba su razón de ser, hasta que me di cuenta de que la foto de la carátula
y mi interlocutora, eran la misma persona!!!!!!!!!.
Aun perplejo, sin ninguna palabra que acudiera a mis labios ella volvió a tomar
el hilo de la conversación.
Fue una de mis primeras películas, comento, me encantaría que me dieras tu
opinión sobre ella, porque no vienes a casa y la vemos juntos?, nunca podria
tener una critica tan en vivo como la que me puedas hacer…..
Apabullado aun por sus palabras y casi sin darme cuenta, nos dirigíamos ya a su
apartamento, que estaba solo a unos cientos de metros del videoclub. Solo sabia
que su nombre era Nina, y en mi mente solo acudía la idea de que en unos
momentos la estaría viendo en la pantalla "actuando" en esa película, en un
frenesí de lujuria y sexo…..
Sentados en un mullido y cómodo sofá, sin apenas haber cruzado mas de 10 frases
empezaba a ver las primeras imágenes de la cinta. Ella me observaba atentamente
para ver mis reacciones y hacia algún que otro comentario sobre la música y la
ambientación, su naturalidad era lo que me descolocaba, no dominaba la situación
y parecía que todo estuviera fuera de mí.
Ya las primeras imágenes de la cinta hicieron que mi pene, activado por un
resorte invisible, se pusiera en estado de completa "alerta", por el morbo que
me provocaba el estar con ella, tan serena, y mirando atentamente la pantalla y
esperando algún comentario mío.
Alargando su mano hacia mi entrepierna, me comento que ese era el mejor sistema
de saber si la película me hacia sentir. Bajo lentamente la cremallera de mis
pantalones y cogió mi erguida y dura verga con su mano y con movimientos
sinuosos empezó a masturbarme, mientras ella abría con su otra mano los botones
de su camisa que encerraban esos maravillosos pechos que ahora eran succionados
por otro actor en la pantalla.
En ese extremo, ya había perdido toda atención por la película, y mis manos,
estaban acariciando sus senos que poco a poco surgían de su blusa mientras ella
seguía acariciando dulcemente mi pene.
Acercando lentamente su boca a mi pene, me dijo que primero, quería vaciarme
completamente, para luego, gozar con toda la calma del mundo…
Su boca húmeda atenazando mi miembro con suaves movimientos verticales, los
susurros que emitía la pantalla, el tacto de sus tersos senos en mis manos,
jugueteando con aquellos pezones erectos, fueron demasiado para mí, Estaba a
punto de explotar y ella, como buena profesional, lo sabia y acelero sus
movimientos acompañados de largos lengüetazos en todo mi pene.
Los borbotes de mi esperma no tardaron en inundar su boca que iba tragando toda
mi excitación, fue un orgasmo largo, convulsivo, que arranco un grito de placer
de mi garganta mientras ella, sin apenas mirarme solo me ordeno que no dejara de
mirar la pantalla, que la observara, y así, en pocos minutos, logro que mi pene,
volviera a estar de nuevo hinchado a la espera de un nuevo asalto.
Se incorporo delante de mí para quitarse la ropa y sin apenas haber soltado aun
mi verga, me acerco su vagina a mi boca para que deleitara también su jugo que
manaba a borbotones.
Notaba su excitación por el movimiento rítmico que su pelvis iba tomando, y así,
sin esperar mas, la cogí y la tumbe en el sofá introduciéndole de un solo golpe
de riñones toda mi dura verga mientras atenazaba con mis dientes sus pezones que
eran ya dos rocas de ardiente deseo.
Ella, al ver que mis movimientos iban acelerándose rápidamente, atenazó con una
de sus manos mi pene y presionándolo ligeramente, me dijo que me relajara, que
miráramos la película, y así, acoplados sin apenas espacio para el aire entre
nuestros cuerpos sudorosos fuimos viendo como ella "seguía actuando" en la
pantalla….
Esto aun me excito mas, y ella lo sabia, y sin mediar palabra, empezó a moverse
apretando mucho sus piernas contra las mías haciéndome sentir todo el calor y
humedad de su vagina.
No tardamos mucho en vernos envueltos en un orgasmo frenético que dejo nuestros
cuerpos sudorosos completamente extenuados.
Así pasamos la tarde de aquel "lúgubre sábado", nos despedimos hacia el
anochecer con un dulce beso.
El Sábado siguiente, volví al vídeo y empecé a buscar mas películas de Nina,
quería adquirirlas todas, y así, absorto en mi búsqueda, tampoco volví a darme
cuenta de que de nuevo, esa cálida voz que había hecho explotar mi cuerpo varias
veces me dijera:
Coge Casablanca, de estas ya tengo yo copia en casa…. Y así, con Bogart y
Herpburn en una de mis manos, y el hermoso culo de Nina en la otra, nos
dirigimos al mostrador a alquilar un clásico que Nina se encargo de demostrarme
mas tarde de como se podía gozar también de el.